Albano Cruz
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Mera adición II

>> Este post tiene una primera parte en Mera adición I.

Habiendo asumido que como mínimo una población es una colección ordenable de individuos y que el criterio para su ordenabilidad es el bienestar1 (y por lo tanto el bienestar es calificable), vamos a abordar los dos casos más sencillos.

Población de uno

Asumiendo que existe algo llamado bienestar social y definiendo la población como…

$\Pi_1 := (A)$

sucede que se dan las siguientes condiciones:

Por supuesto, hemos introducido cierta arbitrariedad, al incorporar conceptos como referencia o bienestar total. Pero en aras de reducir dicha arbitrariedad vamos a entender lo siguiente:

Población de dos

Tomando como punto de partida la población anterior, añadimos un individuo. Con este incremento poblacional se nos abren dos posibilidades distintas. Siendo la primera…

$\Pi_{2\text{a}} := (A,B):(A=B)$

En la que…

Porque…

Y siendo la segunda posible sociedad…

$\Pi_{2\text{b}} := (A,B):(A>B)$

En la que…

Porque…

Bienestar referencia

¿Qué referencia los bienestares? Esta es una decisión moral y previa al establecer relaciones entre los bienestares individuales. Toda decisión de elección de relaciones significativas se produce en un marco moral. Si dicho marco es restrictivo entonces está dibujando un mundo posible y no otro. Forma parte de ese marco qué es bueno/malo, deseable, etc.

La elección de marcadores de bienestar y su cuantificación, así como la relación que pueda haber entre ellos, forma parte de los actos morales de la sociedad. No hay objetividad posible. Hay acuerdo, consenso, evidencia asumida como tal, objetividad consensuada, pretensión científica… Pero haya lo que haya pertenece al dominio del acuerdo (o imposición) entre los componentes de la sociedad en cuestión. En $\Pi_{2\text{b}}$ la diferencia marca la importancia de un acuerdo suficiente sobre todos estos aspectos del bienestar.

Reconocer un marco moral en específico es reconocer su manifestación de lo que es justo o tolerable. El bienestar referencia participa de esta justicia.3

Bienestar social

¿Qué representa el bienestar del grupo? ¿Puede haber tal representación?4 Tiene sentido cierto “resumen” del bienestar de la sociedad si queremos comparar sociedades entre ellas, o distintos momentos de la misma (que en realidad es lo mismo, $\Pi_{t_{1}} \neq \Pi_{t_{2}}$).

Como con los estados de bienestar de un individuo, los estados de bienestar de una sociedad (si hemos adoptado un indicador) son ordenables. Existe un mejor-peor. No es necesario que sea cuantificable. Podemos reflexionar sobre los cambios en una sociedad sin haber convertido ese bienestar. Así que podemos hacernos la siguiente pregunta. Si…

1/ $\Pi_{2\text{a}} := (A,B):(A=B)$
2/ $\Pi_{2\text{b}} := (A,B):(A>B)$

…entonces:

¿ $\Pi_{2\text{a}} > \Pi_{2\text{b}}$ ?

Que expresado en lenguaje natural viene a decir: ¿es mejor/más deseable la sociedad de dos individuos en la que ambos experimentan el mismo bienestar, o lo es la otra?

Creo que es fácil acordar que dependerá de la comparación de cada individuo entre ambas sociedades. Si $A$ permanece constante en ambas, y por lo tanto $B$ es menor en la segunda que en la primera, entonces podemos apostar a que habrá consenso con que…

$\Pi_{2\text{a}} > \Pi_{2\text{b}}$

Pero si lo que permanece constante es $B$, entonces es fácil que acordemos que…

$\Pi_{2\text{a}} < \Pi_{2\text{b}}$

Hay que hacer dos observaciones. La primera es que no debemos olvidar que asumimos que podemos objetivar el bienestar. Podríamos encontrarnos en un marco que estableza que $\Pi_{2\text{a}} = \Pi_{2\text{b}}$, y entonces los bienestares individuales serían irrelevantes. También son posibles los vínculos entre el bienestar y el modo del bienestar, que aún siendo relevantes, no sean explícitos. Por ejemplo, podríamos estar bajo un marco que consensúe que cuando $B$ permanezca constante entonces $\Pi_{2\text{a}} > \Pi_{2\text{b}}$ porque el incremento de $A$ ha sido ilegítimo/injusto. De la misma manera se puede entender la pérdida de $B$ cuando $A$ es constante como justa. La segunda observación es que la necesidad de un indicador de bienestar social puede ser útil cuando las sociedades tienen tantos miembros que la comparación uno-a-uno, como la presentada, sea imposible o impráctica.

Para no vernos afectados por este problema más que tangencialmente podemos establecer un mínimo suficiente de bienestar individual. De esta forma prescindimos de tener que determinar qué representa el bienestar social. Podríamos, por el momento, decir que…

Estoy bien mientras desee continuar con mi existencia.5

Y así una sociedad puede ser caracterizada como aceptable cuando sus integrantes “estén bien”.6

Bienestar total

Encontramos un problema similar cuando queremos reflejar la totalidad del bienestar de la sociedad, ya sea para comparar la misma sociedad en dos momentos distintos del tiempo o dos sociedades distintas. ¿De qué manera concretaremos ambos bienestares individuales? ¿Hay alguna operación o evaluación capaz de reflejar dicha combinación?

Por ejemplo, si se escoge la suma, entonces la pérdida de una cantidad de bienestar en un individuo que sea igual al incremento en otro mantendrá un mismo nivel de bienestar total. Esto tiene como consecuencia la impresión de que una sociedad con un alto nivel de desigualdad es igual a otra que sume lo mismo con un nivel de bienestar homogéneo.

Al margen de la métrica que se emplee para capturar el bienestar, ¿qué implicaciones tiene la operación escogida para relacionar esas métricas entre sí? ¿Es, por ejemplo, la media menos justa que la moda?

Podemos volver a sortear este problema saltando de nuevo a la admisión de mínimos: entender por bienestar el hecho de que la vida merece ser vivida, que se desee vivir.

Casos 2a y 2b

Tomadas aisladas entre sí, y considerando que ambas sociedades son aceptables (las vidas vividas por sus integrantes merecen la pena), ambas sociedades son buenas. Ahora, para relacionarlas de nuevo entre sí y ampliar los dos casos vistos más arriba (cuando $A$ y $B$ son constantes primero uno y luego el otro), vamos a reformularlas:

Caso primero

1a/ $\Pi_{1\text{a}} := (A,B):(A \geq B)$
1b/ $\Pi_{1\text{b}} := (C,D):(C>D)$
1c/ $(B \geq C)$

Podemos acordar sin problemas que la sociedad $\Pi_{1\text{a}}$ presenta un mejor aspecto que $\Pi_{1\text{b}}$, puesto que cualquiera de sus integrantes experimenta al menos tanto bienestar como el que más experimente de la otra. Podemos concluir que:

$\Pi_{1\text{a}} > \Pi_{1\text{b}}$

puesto que $\Pi_{1\text{a}}$ no es ni equivalente, ni peor que $\Pi_{1\text{b}}$.7

Caso segundo

2a/ $\Pi_{2\text{a}} := (A,B):(A \geq B)$
2b/ $\Pi_{2\text{b}} := (C,D):(C>D)$
2c/ $(D \geq A)$

De nuevo, podremos acordar que es ahora la sociedad $\Pi_{2\text{b}}$ la que presenta mejor aspecto, puesto que el “peor” de sus integrantes es el máximo posible de bienestar de cualquiera de los integrantes de $\Pi_{2\text{a}}$. Así que concluimos que:

$\Pi_{2\text{b}} > \Pi_{2\text{a}}$

puesto que $\Pi_{2\text{b}}$ no es ni equivalente, ni peor que $\Pi_{2\text{a}}$.8

Caso tercero

3a/ $\Pi_{3\text{a}} := (A,B):(A > B)$
3b/ $\Pi_{3\text{b}} := (C,D):(C > D)$
3c/ $(A > C\ ,\ B \geq D)$
3d/ $(A \geq C\ ,\ B < D)$

Aquí también podemos establecer de nuevo dos casos claros: cuando la condición es [3c] o [3d]. En el primero, ambas sociedades son iguales “por abajo”, por lo que

[3c] $\therefore$ $\Pi_{3\text{a}} > \Pi_{3\text{b}}$

En el segundo, ambas sociedades se igualan “por arriba”, por lo que

[3d] $\therefore$ $\Pi_{3\text{b}} < \Pi_{3\text{a}}$

De nuevo, se dilucida qué sociedad “no es peor” que la otra.

Caso cuarto

4a/ $\Pi_{4\text{a}} := (A,B):(A \geq B)$
4b/ $\Pi_{4\text{b}} := (C,D):(C>D)$
4c/ $(A > C\ ,\ D > B)$

Este caso es ligeramente distinto al quedarnos sin los límites “extremos” que hemos tenido en los casos anteriores. Podríamos decir que $\Pi_{4\text{b}}$ está “dentro” de $\Pi_{4\text{a}}$ puesto que la desigualdad entre $C$ y $D$ es menor que la que hay entre $A$ y $B$. Es ahora cuando una manera de reflejar el bienestar social o el total cobran importancia, ya que queda claro que no son la misma sociedad, y que sus estados de bienestar no son intercambiables, pero quizás sean sociedades equivalentes.

Una de las consecuencias de esta situación es que no podemos determinar que una de las dos sociedades no sea “peor” que la otra. A menos que consideremos un factor determinante la desigualdad entre integrantes de una misma sociedad. Inclusión que es, una vez más, una consideración moral.

Deseabilidad/aceptabilidad

Los cuatro ejemplos entran en contacto tanto con la deseabilidad de una sociedad, como con la aceptabilidad de la misma. Hay cierta “trampa” argumental en este desarrollo,9 que responde a que nos conformemos en beneficio del argumento mismo: una sociedad resulta aceptable porque en su comparación no resulta peor.

Tenemos claro cuándo una sociedad (de las presentadas) es mejor a otra. Pero hemos considerado que todas son aceptables. Ahora, ¿qué sucede si lo que planteamos es el cambio de una otra? Tenemos claro que el cambio de una sociedad $\Pi_n$ a una $\Pi_m$ cuando $(\Pi_n > \Pi_m)$ no es deseable. Pero… ¿y si resulta que ese cambio es inevitable? Desde la perspectiva de la comparación de bienestares, ese va a ser el resultado del incremento poblacional.

>> Este post tiene su continuación en Mera adición III.

1 $\Pi := (A, B, \dots , N)$

2 Aquí enraiza la pregunta sobre qué hace de una sociedad una aceptable respecto al bienestar: ¿lo es tanto en cuanto el individuo con menor bienestar de todos tenga un nivel aceptable? ¿Lo es porque la media del bienestar (se calcule como se calcule) es aceptable? ¿Lo es porque la diferencia entre el mínimo y el máximo es “justo”? ¿Lo es porque no hay un grupo de individuos por debajo de cierto nivel de bienestar? Son todo preguntas morales que no tienen respuesta en este tipo de análisis. Dichas respuestas pertenecen al meta-nivel de este asunto. Y tal y como se establezca esa idoneidad social este análisis se orientará hacia unos resultados u otros.

3 Por supuesto que “todo” (toda actividad humana) es moral. La cuestión no es qué es y qué no es. Sino las morales comparadas. Las diferencias entre los ordenamientos del mundo de distintas entidades. La toma de conciencia de que esos ordenamientos no pueden no suceder, que se realiza inevitablemente, que no es universal, y que es un marco, ayuda a entender la importancia de compararlos.

4 Valgan los índices de pobreza o de desarrollo humano como ejemplo de elección de marcadores.

5 Si no recuerdo mal, Parfit emplea una enunciación algo más amable: “una vida que merece la pena ser vivida”.

6 Por aquí ya nos iríamos por otros derroteros. Podríamos argüir que en cualquier sociedad siempre va a haber quien no desee vivir (por enfermedad mental, cansancio, hastío, deshonor… lo que sea). Establecer una “cuota mínima de infelices” es parte de propuestas morales que ahora no nos ocupan.

7 El porqué de explicarlo así, negando las otras caracterizaciones, tiene su razón de ser más adelante. Por ahora se queda detallado así.

8 Sí, $\Pi_{1\text{a}}$ es la “peor” de ambas.

9 Como la hay en el desarrollo de Parfit.

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