Albano Cruz
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Rebelde con causa

Rápidos apuntes de apoyo a una conversación en curso. Reflexiones analíticas, y considerando sólo el par “tomar decisiones” y “libertad”, sin entrar en cuestiones como el control o la voluntad.

Apunte previo

La formalización de la causalidad, cuando se expresa como una relación antecedente-consecuente permite ver la siguiente característica de las atribuciones causales:

Si llueve, el suelo se moja. Y si el suelo no está mojado, es que no ha llovido (o no está lloviendo).

Si simbolizamos llover con $A$ (de agua), y suelo mojado con $M$ (de mojado, claro), podemos expresar la doble conclusión anterior de la siguiente manera:

1. $A \rightarrow M$
2. $\neg M \rightarrow \neg A$

De hecho, como si llueve es necesario (impepinable, obligado) que se moje el suelo porque siempre que llueva se mojará el suelo,1 si el suelo no está mojado es que es imposible que haya llovido.

También hay que tener en cuenta otras particularidades de afirmar cosas así. Por ejemplo, si no llueve no podemos decir que el suelo no se mojará. Puede suceder que alguien riegue el suelo, o que una manada ñúes interdimensionales decidan orinar todos a la vez.2 Así que hay dos cosas, que en caso de no estar en un sistema con sólo los elementos de la nota a pie de página (1), no podemos decir:

  1. Lo primero que no podemos decir es lo del párrafo anterior: que si no llueve entonces el suelo no se mojará. Se denomina falacia de la negación del antecedente, y es un error lógico-formal. Cosa seria.
  2. Lo segundo que tampoco podemos decir es que si el suelo está mojado, entonces es porque ha llovido. También es una falacia, y es la de la afirmación del consecuente. También es logico-formal y también es cosa seria.

Si acaso estuviéramos en una situación en la que realmente no hubiera más que agua en forma de lluvia, el suelo y la propiedad de mojarse, sí podríamos afirmar que si no llueve el suelo no se mojará.3 O dicho de otra manera, si lo que decimos tiene la forma de alguna de las dos falacias anteriores, para que no sea una falacia habría que probarlo.

Así que podemos generalizar lo siguiente: las declaraciones

1. $A \rightarrow M$
2. $\neg M \rightarrow \neg A$

son equivalentes entre sí.5 Por lo tanto…

$A \rightarrow M \equiv \neg M \rightarrow \neg A$

Que podemos generalizar en…

$P \rightarrow Q \equiv \neg Q \rightarrow \neg P$

Esta generalización nos va a ayudar a exponer uno de los problemas de la fundamentación de la libertad mucho más rápidamente.

nota: emplear la calificación de falacia en una conversación natural (de barra de bar, en un debate político) no sirve de mucho. Las conversaciones, las discusiones, los debates, los debates en las redes sociales, pertenecen como mucho al ámbito de la lógica informal, donde las falacias formales no existen porque no existe ni marco ni sintaxis formal declarada.4 Para más info, ver la entrada Stop falacias.

¡Soy rebelde!

Vamos a ver los tres casos que expresan la relación causal entre ser libre y tomar decisiones. El asunto es mucho más amplio (por supuesto), pero como este post es un complemento a una conversación de otro lado, nos vamos a quedar áquí.

Tomaremos $L$ como “ser libre”. Y $D$ como “tomar decisiones”.

Primer caso

Soy libre porque tomo decisiones.

O lo que es lo mismo, “porque tomo decisiones soy libre”. Que es equivalente a “si tomo decisiones entonces soy libre”.

$D \rightarrow L$

Que además, como hemos visto más arriba, es equivalente a…6

$\neg L \rightarrow \neg D$

Que quiere decir “si no soy libre, entonces no tomo decisiones”, o “no tomo decisiones porque no soy libre”.

Bajo esta premisa, ser libre es una consecuencia de tomar decisiones. Tomar decisiones es causa de ser libre. Y si no soy libre es que no he decidido. Pero una de las cosas más interesantes es que (recordemos lo de la lluvia de arriba) se podría ser libre sin tomar decisiones. Puede que se sea libre por alguna otra razón.

Cuidado con la sutileza y las falacias antes mencionadas: la ausencia de libertad tiene como consecuencia no decidir, pero no porque la libertad sea requisito para decidir. Ese es el siguiente caso.

Bajo esta premisa se es rebelde tomando decisiones para ser libre,7 al margen de las consecuencias deseadas de la decisiones tomadas.

Segundo caso

Tomo decisiones porque soy libre.

O lo que es lo mismo, “porque soy libre tomo decisiones”, o “si soy libre entonces tomo decisiones”.

$L \rightarrow D$

Que equivale a…

$\neg D \rightarrow \neg L$

Que quiere decir “si no tomo decisiones entonces no soy libre”, o “no soy libre porque no tomo decisiones”.

Es el caso contrario al anterior. Gracias a que soy libre puedo tomar decisiones. Y si no puedo tomar decisiones, entonces no hay libertad. Pero como también ha sucedido antes, podría tomar decisiones sin ser libre. Puede que la causa de tomar decisiones sea otra distinta que la cualidad de la libertad.

Bajo esta premisa ser rebelde es una cualidad, y se ofrecerá resistencia a la autoridad, porque se es así. La rebeldía es previa a llevar la contraria.

Aquí nos topamos con un problema. El de la materialidad de la decisión. Si soy libre, entonces puedo decidir comer chocolate. Pero ¿qué pasa si no tengo chocolate? Esta aparente paradoja no se da en el caso anterior, porque si no hay chocolate, no hay libertad que valga (respecto al chocolate, que no he podido decidir tomar ni no tomar, porque no hay) .

Tercer caso

Las dos premisas anteriores son débiles o relajadas, en el sentido en el que no atan la libertad con la toma de decisiones con firmeza. En ambos casos se puede ser libre o tomar decisiones sin necesitar de la otra parte. Para evitar esa situación podemos unir ambas premisas de tal manera que se dé una descripción fuerte de la relación:

1. $D \rightarrow L$
2. $L \rightarrow D$

O lo que es lo mismo…

1. $\neg L \rightarrow \neg D$
2. $\neg D \rightarrow \neg L$

Que significa que lo uno es causa del otro.8 Parece una forma más sólida de tratar el asunto. Sin embargo arrastra la misma paradoja que el caso anterior. Porque sigo necesitando poder tomar la decisión, y por lo tanto para tomarla ya no sólo me vale ser libre, sino además disponer de lo que sea para poder decidir.9

Bajo este caso, se es rebelde tanto por ser así, como por decidir en contra.

Rematando

Este escrito es la exposición de uno de los problemas de la fundamentación de la libertad, o del libre albedrío si uno desea pensarlo así. Hay otras formas de abordar el asunto.10 Pero queda ilustrado el problema de la fundamentación causal, que surge cuando queremos determinar lo que las cosas son respecto a un porque algo.

Dentro de las posibles respuestas a esta cuestión particular cabe (por ejemplo) redefinir lo que es libertad, o lo que es decidir. O introducir algún matiz o premisa no pensada hasta ahora que cambie las conclusiones. También cabe rechazar que la lógica sea un instrumento válido a emplear aquí. O podemos rechazar alguna de las premisas, a ver qué pasa. Podemos hasta incluso rechazar la existencia de la libertad.

En cualquier caso es algo no resuelto con mútiples consecuencias posibles. Si en nuestra cultura asignamos responsabilidad sobre un acto porque hemos podido decidir sobre ese acto, ¿qué haríamos si nos encontramos con que la libertad no existe?

1 Vale que podemos pensar contraejemplos, como un suelo a una temperatura que evapore el agua, o un techo infinitamente grande que lo tape todo. Sí. Podemos pensar cosas así. Pero para explicar la estructura lógica nos vale un sistema con tan sólo dos elementos (agua y suelo), y una propiedad (la del agua, que moja). Ya habrá tiempo de hacer el sistema mucho más complicado.

2 Sí. Acabamos de saltarnos a la torera la nota anterior, pero aguanta un poco. Lee un poco más.

3 Ésto es lo de Sherlock Holmes, eso de quitar cosas hasta que te queda sólo la verdad, por muy marciana que sea.

4 Sí, es muy cansino eso de ver empleada en un flame la calificación de falacia creyendo que no sólo sirve de algo (como ganar razón), sino que además se está empleando justificada y objetivamente.

5 Para los interesados una rápida tabla de verdad resolverá las dudas.

6 La que sigue es su formulación contrafactual.

7 En beneficio del argumento tomemos rebelde como “en contra de una autoridad impuesta”.

8 Que también es… “tomo decisiones sólo y sólo si soy libre”, o “soy libre sólo y sólo si tomo decisiones”. Sobre ésto, quizás un post más adelante.

9 El problema es el mismo. ¿Tomo la decisión porque puedo, o puedo tomarla porque la tomo? ¿O acaso tomar la decisión es poder tomarla? Si ser libre es el hecho de tomar decisiones, entonces ¿tiene sentido una declaración condicional?

10 Para iniciarse en el asunto con un mínimo de profundidad, recomiendo acudir al diccionario de filosofía Ferrater-Mora, a la entrada correspondiente de la SEP (en inglés), o incluso al volumen sobre cuestiones morales de la Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía editada por Trotta.

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