Albano Cruz
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Realidad y lenguaje 3

>> Post al hilo de Realidad y lenguaje 2.

Una vez admitido un lenguaje-$L$ para un sujeto, y entendido como la relación de dicho sujeto con su futuro o pasado, podemos entender que cada sujeto tiene su propio $L_n$, y que $L_n$ y $L_{n+1}$ podrán superponerse o no. Y por lo tanto podemos decir lo siguiente:

Si cada sujeto se caracteriza por tener un lenguaje-$L$, $L_n$ y $L_{n+1}$, dos sujetos resultan indiscernibles en caso de que la superposición de $L_n$ y $L_{n+1}$ sea completa.

O lo que es lo mismo, dos entidades son indiscernibles cuando…

$L_n \wedge L_{n+1} \equiv 1$

Para comparar $L_n$ con $L_{n+1}$ no podemos emplear sólo la lógica proposicional clásica, ya que en ella $(P \wedge Q)$ es verdadera (y se podría asimilar con el 1) con independencia de la superposición entre ambas. Tan sólo nos hace falta que se den. Por ello, es conveniente trasladarnos a una lógica capaz de albergar un ordenamiento de los casos pertenecientes a cada $L$ sin necesariamente aportar más complejidad a la comparación. Una elección aparentemente adecuada es una lógica de valores múltiples.1 De esta manera la relación entre dos lenguajes-$L$ queda representada por:

$(L_n \wedge L_{n+1}) \equiv \min(L_n,L_{n+1})$

Que normalizando el $[\max(L_n,L_{n+1})]$ como 1, queda de la siguiente manera:

$[(L_n \wedge L_{n+1}) \equiv \min(L_n,L_{n+1})] \leq 1$

Que en el caso de no ser indiscerbibles entre sí queda como…

$(L_n \wedge L_{n+1}) < 1$

Y por supuesto, su generalización es trivial, quedando la siguiente formulación:

$(L_1 \wedge L_2 \wedge \dots \wedge L_n \wedge L_{n+1}) \leq 1$

Esta forma de representación de dos lenguajes-$L$ nos muestra la siguiente propiedad, expresada directamente en su faceta pólítica:2

Dado un acuerdo entre sujetos discernibles, este será siempre de mínimos.

O dicho de otra manera, independientemente del óptimo, lo posible obtenido a través de la conjunción siempre será como máximo el $L_n$ partícipe mínimo.3

Sin embargo, no es esta la única posible relación entre $L$s, puesto que en su actualización, uno podría no darse y el otro sí. Por lo tanto, y dentro del ordenamiento que estamos empleando, podríamos expresar esta nueva situación como:

$(L_n \vee L_{n+1}) \equiv \max(L_n,L_{n+1})$

Que normalizando de nuevo como en el caso anterior nos queda…

$[(L_n \vee L_{n+1}) \equiv \max(L_n,L_{n+1})] \geq 1$

Acertar

Ahora supongamos que dada una actualización $M$ del mundo, que consideramos la “acertada”, hay un $L_M$ capaz de referenciar dicha actualización. Un $L_n$ será correcto cuando…

$[(L_n \wedge L_M) \equiv \min(L_n,L_M)] \equiv 1$

Es decir, que frente a una actualización del mundo, venimos considerando correcto4 aquel lenguaje indiscernible de la actualización del mundo. Pero como por definición dos sujetos tienen $L$s discernibles, podríamos plantear que en caso de haber una entidad con un $L_n \equiv L_M$, sería única.5 O dicho de otra manera…

…en caso de “tener razón”, tan sólo uno de nosotros puede tenerla.6

Para que más de un $L$ sea correcto, tiene que cumplirse que

$(L_1 \wedge \dots \wedge L_n) \equiv L_M \equiv 1$

siendo entonces los $L$s indiscernibles entre sí.

Si ese $L_M$ es un mundo restringido (como el cálculo de la trayectoria de un cuerpo, o la suma de los precios de los artículos de la compra semanal), entonces toleramos la totalitarización de dicho mundo. Sin embargo, si los $L$s son el campo semántico de los sujetos humanos, el asunto es otro.

Vuelta a lo real

Puesto que el hacer de un sujeto no sólo depende del $L$ propio, sino que está en relación con los otros, hay que poder reflejar dicha relación. Aquí entra en juego la idea de coherencia como similitud entre dos actualizaciones,7 y que se puede formular como una relación entre $(L_n \wedge L_{n+1})$ y $(L_n \vee L_{n+1})$. Si optáramos por relacionarlas de nuevo a través de la disyunción o la conjunción, nos encontraríamos con la imposibilidad de significar lo que nos proponemos.8 Por lo tando, podríamos optar por lo siguiente:

Dicho espacio queda capturado de la siguiente manera:

\begin{align}\text{I ;}\quad & \frac{L_n \wedge L_{n+1}}{L_n \vee L_{n+1}}\end{align}

Que es equivalente a

\begin{align}\text{II ;}\quad & \frac{\min(L_n, L_{n+1})}{\max(L_n, L_{n+1})}\end{align}

Y que nos define la recta $x=y$ como el espacio en el que se da la indescernibilidad entre dos lenguajes-$L$.

Aspecto político

Si tomamos $L_a$ y $L_b$ como campos semánticos, o como las preferencias (y por lo tanto intenciones) de un sujeto, la coherencia entre ambos se puede ver como la divergencia del vector resultante de la formulación [II] respecto a la diagonal $x=y$.

Expresado de otra manera: si entendemos que hay una resolución correcta del mundo, ésta sólo es alcanzable mediante la indiscernibilidad de los lenguajes-$L$ que la referencien. Ante la diferenciación de sujetos, siempre se tenderá a divergir de dicha correción. Y ésta indiscernibilidad o bien se alcanza a través de la reducción del mundo, o la homogeinización de los diversos lenguajes-$L$.

Una de las conclusiones de esta perspectiva es que permite ilustrar la tensión que existe en el interior de un grupo humano cuando ha de decidir. Dicha decisión es la tensión entre la conjunción y la disyunción de sus integrantes, la tensión entre una homogeinización de los sujetos que además es el mínimo común (y que puede entenderse como la “peor de las soluciones” dado un objetivo “correcto”) y la imposición de uno de los individuos (o grupo indiferenciable dentro del grupo mayor).

Este análisis permite abordar de manera analítica la tendencia al totalitarismo de un grupo humano cuando se sostiene que sólo hay un mundo, que el mundo es lo que es y no otro.

1 Por ahora escojo el trabajo de J. Łukasiewicz.

2 Y por lo tanto, de dos campos semánticos, o dos órdenes preferenciales, o dos conjuntos de soluciones, o…

3 Esto es aplicable no sólo a un $L_n$ como campo político. Se puede emplear en casos como la comparación entre sistemas cuantificados. Por ejemplo, la aceleración soportable por un avión y su piloto es el mínimo del sistema. Así, un avión de combate (una máquina-robot) no podrá virar por encima de la resistencia física del humano, que es el menor valor de este caso. La velocidad (temporalidad) de las cadenas de producción en una fábrica es otro ejemplo. O la cantidad de interlocutores de una “conversación” (un servidor de un callcenter frente a la atención humana). De todas todas, la propiedad $(L_n \wedge L_{n+1}) \equiv \min(L_n,L_{n+1})$ “objetiviza” la inferioridad, y sirve para la extinción de la participación humana en casos como los citados en nombre de la eficiencia (que el resultado sea superior al mínimo de la conjunción).

4 Ay, la ciencia y sus lenguajes de predicción.

5 O con actualizaciones indiscernibles entre sí.

6 Si reducimos $M$, como por ejemplo a una sola premisa, entonces en ese mundo todos aquellos que la enuncien son indiscernibles entre sí. [Por aquí asoma el Uno de Heidegger, y la reducción ontrológica expresada de Tamagotchi nuevo andamos de lectura política del asunto.]

7 Aquí me queda pendiente citar un par de artículos que articulan esta idea. El primero es de J. Zamora Bonilla, y el segunco (mucho más moderno) es de un autor cuyo nombre no recuerdo ahora. Así que queda pendiente referenciar ambos.

8 $[\min(L_a, L_b) \wedge \max(L_a, L_b)] \equiv \min[\min(L_a, L_b), \max(L_a, L_b)]$, lo que no nos lleva a ningún lado. Y otro tanto con la disyunción.

9 De tal forma que una relación no proyecte “sombra” sobre la otra.

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